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Bad Bunny se roba el Super Bowl

Benito Cortes Ocasio envía un poderoso mensaje de amor a ritmo latino, que pasara a la historia como uno de los mejores shows de medio tiempo del Super Bowl XL que Seattle ganó a New England 29-13 en un aburrido partido que la defensiva de los Halcones Marinos definieron desde el inicio (Video del portal de Facebook Celinés Toribio)

En la edición LX del Super Bowl, el trofeo se lo llevó Seattle, pero el alma de la noche se la robó Bad Bunny.

Mientras en el emparrillado del Levi’s Stadium se desarrollaba un encuentro que por momentos pareció carecer de pulso, en el centro del campo Benito Antonio Martínez Ocasio reclamaba el protagonismo absoluto de una nación dividida, transformando un partido de fútbol en un manifiesto cultural sin precedentes.

Lo deportivo fue un monólogo de frustración. Los Seattle Seahawks cumplieron con el trámite de aplastar 29-13 a unos New England Patriots que jugaron como si cargaran plomo en las botas.

La ofensiva de los Patriots fue un auténtico naufragio: su línea fue un colador que permitió que la defensiva de Seattle masacrara a Drake Maye, derribándolo seis veces detrás de la línea de golpeo.

La tensión en las laterales era evidente y estalló al final del encuentro: un Mike Vrabel visiblemente irritado le dio la mano a Mike Macdonald con un desdén casi grosero, apenas por protocolo, como un mal perdedor que no supo descifrar el esquema enemigo.

En contraste, el mariscal de Seattle, Sam Darnold, gestionó el reloj con la calma de quien sabe que tiene el juego en la bolsa, permitiendo que el pateador Jason Myers hiciera historia al imponer un récord de cinco goles de campo.

El MVP fue para Kenneth Walker III, quien con sus 135 yardas terrestres fue el único motor constante en un juego que, de no ser por el entretiempo, habría pasado al olvido.

Bad Bunny y Lady Gaga sorprendieron a la multitud con su presentación

Pero el sopor se rompió con un estruendo caribeño. El «Conejo Malo» no fue a dar un concierto; fue a tomar posesión del estadio. Con una Lady Gaga sorpresiva y un Ricky Martin incendiario como únicos invitados musicales, Benito transformó el escenario en una trinchera de orgullo.

En la escenografía de «La Casita», figuras como Cardi B, Karol G y Pedro Pascal custodiaban el mensaje visual.

El momento más potente ocurrió cuando el cantante buscó a Liam, el niño que personificaba al pequeño arrestado por el ICE cuya imagen viendo los Grammys se volvió viral. Frente a 125 millones de personas, Bad Bunny le entregó su propio Grammy, reafirmando su grito de guerra: «No somos animales».

El cierre fue una bofetada a la retórica divisiva con una pantalla monumental que sentenciaba: «La única cosa más poderosa que el odio es el amor».

Los jugadores de Seattle alzan el Trofeo Lombardi que ganaron merecidamente

La reacción de Donald Trump fue tan visceral como predecible; en sus redes sociales calificó el espectáculo como «un insulto a los patriotas» y «una vergüenza para la NFL».

Sin embargo, mientras el ruido político intentaba empañar la noche, las cifras hablaban por sí solas. Seattle tiene el anillo de campeón, pero la historia le pertenece enteramente a Benito.

Numeralia del Super Bowl LX

  • Resultado Final: Seattle Seahawks 29 – 13 New England Patriots.
  • MVP: Kenneth Walker III (RB, Seattle).
  • Hito Histórico: 5 goles de campo convertidos por Jason Myers.
  • Desastre Ofensivo: 6 capturas (sacks) contra Drake Maye.
  • Asistencia: 60,500 espectadores (lleno total).
  • Teleaudiencia: Récord de 125 millones en EE. UU. y más de 200 millones a nivel global.
  • Alcance: Transmisión en más de 190 países y 25 idiomas.
  • Costo de Anuncio: $7.5 millones de dólares por cada 30 segundos.
Drake Maye fue derribado 6 veces detrás de la línea y forzado a entregar dos balones

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